Cuelga-llaves (y otros objetos) de pared hecho a partir de libros antiguos. Es la solución perfecta para esos libros que ya nadie quiere abrir. Los chicos de Lockengeloet los cierran para siempre con cuatro ganchos para colgar llaves, cinturones, trapos o cualquier otra cosa. Los libros son cedidos por librerías en Hamburgo que han desistido de intentar venderlos y a las que les ha gustado el concepto de estos diseñadores.
Libros pequeños de tapa dura (tamaño A5)
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